Esta imagen en mosaico, una de las más amplias captadas por el telescopio espacial Hubble de la NASA, muestra la Nebulosa del Cangrejo, un remanente en expansión de una supernova con un diámetro de seis años luz. Astrónomos japoneses y chinos observaron este violento acontecimiento en el año 1054, hace casi mil años, y es probable que también lo hicieran algunos indígenas estadounidenses.
Los filamentos de color naranja son los restos de la estrella, en su mayor parte compuestos de hidrógeno. En el centro de la nebulosa, una estrella de neutrones que gira a gran velocidad actúa como un dínamo, generando el misterioso resplandor azulado de su interior. Este brillo azul proviene de los electrones que giran casi a la velocidad de la luz alrededor de las líneas del campo magnético de la estrella de neutrones. La estrella de neutrones, este núcleo comprimido y ultradenso de la estrella que explotó, emite dos haces gemelos de radiación que parecen pulsar 30 veces por segundo debido a su rotación como un faro. Los colores en la imagen indican los distintos elementos expulsados durante la explosión: el azul de los filamentos exteriores representa oxígeno neutro, el verde corresponde a azufre ionizado y el rojo indica oxígeno doblemente ionizado.