El motor H-1 fue una pieza clave de los cohetes Saturno 1 y Saturno 1B. Estos cohetes se utilizaron en los inicios de los viajes espaciales para preparar las misiones Apolo, que llevaron astronautas a la Luna. Cada cohete Saturno 1 y Saturno 1B contaba con ocho motores H-1 que ayudaban a lanzarlos al espacio.
Una empresa llamada Rocketdyne fabricó el motor H-1 para la NASA. Era extremadamente potente porque quemaba un combustible especial llamado RP-1, similar al querosén, junto con oxígeno líquido. Este motor generaba 188.000 libras (85.275 kg) de empuje, una potencia impresionante para enviar cohetes al espacio.
El motor H-1 se utilizó en misiones históricas como el Apolo 7 en 1968 y las misiones a la estación espacial Skylab en la década de 1970.